El turismo cultural se extinguirá en pocos años

Desde hace ya varios años, las agencias de viajes, los tour operadores y los propios países, están apostando con fuerza para promocionar sus lugares más turísticos, como por ejemplo la Torre Eiffel en París, los Moais en Isla de Pascua, la Torre inclinada de Pisa … miles de lugares que motivan a millones de personas a moverse a estas ciudades para sacarse una foto junto a estas maravillas. visitar un museo o comer un plato típico del lugar.

La gran oferta de viajes, ha impulsado a que cada vez más personas organicen mejor sus viajes; buscan información, revisan revistas de agencias o buscan por internet cuáles son los principales atractivos a ver/retratar del país o lugar que van a visitar, así como la oferta cultural que ofrece.

En este proceso de búsqueda de información, recopilamos muchas imágenes que nos muestran qué es lo que vamos a ver y hasta podemos ver reportajes en blogs de otras personas que han visitado el lugar o de las mismas agencias que se encuentran allá. Entonces, ¿cuál es finalmente la experiencia que vivimos en el viaje y que tanto se asemeja a las expectativas que inicialmente llevábamos?

La realidad es que a menudo cuando llegas al lugar soñado acabas frustrado o desilusionado. Esto tiene mucho que ver con este proceso de informarnos que hacemos de forma previa al viaje, dado que muchas veces todas estas fotos e información que hemos recopilado y digerido, y que finalmente nos han generado unas expectativas del viaje, están hechas por profesionales (personas o empresas) cuyo objetivo justamente es venderte el viaje soñado. Pero entonces, ¿porque la experiencia que habías soñado (o comprado) no es la que vives finalmente? ¿A qué se debe esto?

Esto se debe en gran proporción a que tenemos interiorizado que lo fundamental del viaje es conseguir inmortalizar el momento o lugar con una foto … y ahí hay una presión social muy fuerte; imaginate volver de visitar París y no poder subir una selfie junto la Torre Eiffel!. Nadie se va a creer que estuviste allá!! Pero qué ocurrió realmente cuando estabas ahí, esforzándote para obtener tu foto?

  • Nadie te contó la cantidad de gente que iba a ver, lo cual suponía filas para acceder al lugar, o para tomar la foto deseada
  • El clima a veces no acompaña … te llovió, hizo niebla y eso arruina tu foto
  • Directamente la foto que fuiste capaz de tomar no tiene los colores, contraste, luz que si viste en la foto de la revista o de internet … además de que aparecieron en la foto varios coches y personas que te hubiese gustado evitar … vaya que no eres fotograf@ profesional que llega a un lugar con un equipo de apoyo de imagen y subvencionado por una empresa que es capaz que corten el tránsito y flujo de gente para hacer la sesión de fotos soñadas … esa es la realidad del marketing, que nos venden lo que quieren, y cada día lo hacen mejor!

Fijaros que ya se están haciendo intentos para solucionar algunos de estos inconvenientes: hoy existen filtros para aplicar a tu imagen que permiten mejorarla, pero aún no existen filtros que te permitan eliminar lo que te sobra de la foto ni agregar en ella lo que no se ve por una fuerte neblina!. Os muestro un ejemplo de lo que me encontré cuando llegué a la cima de uno de los circuitos que existen en Torres del Paine (Chile), después de andar 5 horas esa es la foto que pude tomar vs la foto que yo había visto en internet:

Entonces, aunque tú acabes subiendo una foto full enchulada que se vea bastante bien después de aplicar filtros y demases, la realidad es que hiciste un viaje, invertiste dinero y tiempo para llegar a ver algo que a veces puede llegar a ser desilusionante o que sencillamente no es tan bonito como en la foto que tu habias visto.

También me ha ocurrido a menudo que llegó al lugar con ganas de descubrir qué más hay y te das cuenta que las fotos que viste publicadas en internet contenían las 2 únicas cosas decentes que ver ahí! eso ya ha empezado a ser alarmante en mis viajes!!! Por ejemplo cuando fuí a Salvador de Bahía, el casco antiguo me desilusionó profundamente: son muy pocas calles, el resto son favelas a las cuales no puedes entrar (si estás en tu sano juicio por lo menos!). Me planifique 3 días para estar allá, y en 1 día ya lo has visto todo … y eso que estuve media tarde viendo el museo del carnaval!

¿Y qué ocurre con la gastronomía del lugar? Recuerdo mi primer viaje a Perú hace 15 años atrás… justamente uno de los aspectos que me dejó alucinado fue la diversidad de la oferta gastronómica de Lima y la calidad de esta. Pero luego llegó el boom de los restaurantes peruanos en mi ciudad y cuando regresé a este país años después, me quedé desconcertado: los platos que comía en Lima sabían igual que los del restaurante peruano situado a dos manzanas de mi casa … Eso me lo explicaron en un Tanta (cadena internacional de restaurantes Peruanos), donde me confirmaron que tenían la misma carta en todos los países y que los ingredientes los traían de su ciudad de origen, justamente para garantizar que el sabor de sus platos era el mismo en cualquier restaurante de la cadena).

… Bueno, por último puedo plantearme viajar para poder visitar algún museos o los interiores de un monumento … La verdad es que a esto le quedan los días contados; dada la cantidad de visitantes que hay en los monumentos icónicos de un país, están empezando a restringir los accesos hasta el punto que hace un par de años cuando viaje para ver el Chichén Itzá en México, ya no te dejaban subir, solo podías hacerte una foto con ellas de fondo. Dado esto algunas empresas/países ya están apostando por digitalizar dichas experiencias: hace poco me llegó información de un tour virtual que podías hacer por dentro de las pirámides de Egipto, desde la comodidad de tu casa y subtitulado en el idioma que tu quisieras.

Entonces, date cuenta que en un mundo cada vez más globalizado, será más difícil generar una «experiencia de viaje» que realmente sorprenda y nos llene como turistas. Dado esto ¿cuál será el futuro del turismo? ¿Preferiremos disfrutar de un tour desde la comodidad del sofá de nuestra casa? o estaremos dispuestos a invertir tiempo, dinero e incomodidades para ir a conocer un lugar, con el riesgo a enfrentarnos a una desilusión?

Fijaros que esta situación que se plantea en el turismo, es la misma que enfrentan los cines, ante la preferencia o ya cambio de hábitos de cierta parte de la población, que prefiere disfrutar viendo una película por Netflix en su casa, con toda su familia y a un módico precio, en lugar de ir a hacer cola al cine, a pesar de que la experiencia de imagen y sonido en el cine sea mucho mejor.

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